Cuando López Michelsen negó ser el fundador del MRL

Cuando López Michelsen negó ser el fundador del MRL

22 de mayo del 2015

Repasando algunas páginas del libro “López, sus demonios, amores y batallas políticas”, basado en cartas inéditas e íntimas que escribió durante gran parte de su vida el expresidente Alfonso López Michelsen, y recopiladas por la periodista Diana Sofía Giraldo, es inevitable no fijarse en una de ellas, fechada en septiembre de 1988, en la que López Michelsen niega haber sido el fundador del MRL (Movimiento Revolucionario Liberal).

La historia conocida contaba que él fue quien fundó este brazo ideológico de izquierda que se oponía al Frente Nacional y que representaba una disidencia al partido Liberal tradicional.

El Frente Nacional fue un pacto burocrático entre los partidos Liberal y Conservador para alternarse el poder por cuatro años, desde la presidencia y a todos los niveles. Fue la respuesta del establecimiento a la violencia de mediados del siglo XX y a la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla. El primer presidente del Frente Nacional fue Alberto Lleras Camargo (1958-1962) y el último Misael Pastrana (1970-1974).

En la misiva de López Michelsen, dirigida a la escritora Flor Romero, aseguraba: “Me preguntaba usted por qué me decidí a fundar el MRL (motivos y objetivos). No, mi querida Flor. Pareciera que yo fundé el MRL, pero fue lo contrario”, sentencia.

La sola lectura de esa idea obliga a revisar con cuidado el resto de la carta.

López Michelsen explica que mientras vivió en México (en la década de los 50) fue llamado a dirigir el recién fundado periódico La Calle, la bocina desde la que gritarían sus críticas a la dirigencia liberal (a la que él pertenecía por derecho como delfín político), por aceptar las órdenes de la alternancia de poderes entre azules y rojos tras la caída de Gustavo Rojas Pinilla.

Acá empieza a develar los motivos por los que él se distancia del crédito de haber fundado el movimiento que lo disparó en la política. “Su impacto (el del periódico La Calle) fue tan grande en la opinión pública que lo que había sido en sus orígenes una revista como cualquier otra, acabó convertida en un movimiento político de tanta envergadura que se atrevió a presentarse en las elecciones de 1962 con tanto éxito que obtuvo doce curules en la Cámara”.

López Michelsen revela, entonces, que el nacimiento de su movimiento se gestó en la revista La Calle, la cual él no había fundado aunque ayudó a dirigir.

En la misma carta hay otra confesión inquietante. Dice que la dirección de La Calle la asumió por completo hasta después de la muerte de su padre, el también expresidente Alfonso López Pumarejo. Por esa época también había cumplido con una invitación a China, hecha por el gobierno de Mao Tse-Tung.

Está claro que las inyecciones ideológicas del comunismo de lejano oriente le dieron aliento para guiar el caballo de batalla política que comenzaría como un medio de comunicación, pero conduciría a la constitución de su Movimiento Revolucionario Liberal, y su posterior ascenso al Congreso y la Presidencia.

La disidencia dentro de la élite

En otra de las cartas, López Michelsen vuelve a sugerir que su intención no era hacer un movimiento político, sino que llegó a esas alturas por accidente gracias a La Calle. Incluso termina por reconocerse como miembro de las antiguas élites políticas, las cuáles no le impidieron rebelarse y generar disidencia.

Se lo confesó al entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, en 1961 “Mis compatriotas se extrañan de que un antiguo profesor universitario, que durante 15 años regentó la Cátedra de Derecho Constitucional en la Universidad, y que se formó en colegios europeos, esté a la cabeza de un movimiento nacionalista y preste su nombre para una candidatura presidencial que se tilda de subversiva e inconstitucional”.

Ante la intriga de estos secretos, que se revelan en cartas empolvadas que por poco se quedan en un baúl, Kienyke.com habló con el exdiplomático y académico Alonso Ojeda Awad, apasionado por la historia política colombiana y quien conoció en persona a Alfonso López Michelsen.

“Estoy impactado al leerlo”, dice Ojeda sobre la primera carta, en la que el exmandatario desmiente haber fundado el MRL. “Pero es innegable que López vio la oportunidad y levantó la bandera del movimiento. Una vez lo recibimos en Ocaña, y él era quien decía: ‘pasajeros de la revolución, por favor sigan a bordo’. Entonces él invitaba a la revolución desde el movimiento, y por tanto lo considerábamos el principal líder”.

En efecto, Ojeda reconoce a otras figuras detrás de La Calle y el MRL, como Álvaro Uribe Rueda, Ramiro Andrade Terán o Indalecio Liévano Aguirre.

Pero, ¿por qué López Michelsen negaría ser el fundador del MRL? Alonso Ojeda tiene una hipótesis: “El MRL con el tiempo se radicalizó. La línea blanda la conservó López Michelsen. La dura quedó bajo Álvaro Uribe Rueda. Dicha línea, más radical y de izquierda, terminó formando las Juventudes del MRL, que para muchos, dieron origen al ELN”. Entonces, el radicalismo de un brazo de su movimiento terminó por hacerlo desconocido, y luego negarse a ser su padre.