Guillermo Ruíz, la enciclopedia del fútbol colombiano

Guillermo Ruíz, la enciclopedia del fútbol colombiano

17 de agosto del 2014

Las anécdotas bien narradas de un hombre que se ha ganado toda su vida a punta de estadística.

Al escuchar el nombre de Guillermo Ruiz Bonilla, la palabra estadística invade la mente del aficionado al fútbol. Se trata de un vallecaucano que se ha ganado el título del ser el único historiador nacional que tiene este deporte y el mayor autor local de libros sobre este juego, con un total de 30 publicaciones.

La redacción deportiva de kienyke.com entró a la intimidad de su hogar, allí mismo donde la enciclopedia del fútbol humana día a día actualiza sus datos junto a su familia.

De puertas para adentro se siente un ambiente tranquilo, justo y pleno para poder inspirarse y remarcar al detalle toda la historia que guardan las estadísticas del fútbol colombiano. En seguida, un hombre de unos 28 años nos hace seguir. Tiene pinta de trabajar en casa, puesto que lleva una camiseta, pantaloneta y chancletas.

Este hombre robusto es Juan Guillermo Ruiz, quien ha sido la mano derecha de su padre desde que tenía 15 años y seguramente será el heredero de los datos dorados de nuestro balompié nacional. Es así como empieza contarnos la historia que está detrás de su padre, sus pasiones y lo complicado que es el trabajo de ‘llevar números’, como él lo dice, a través de los años.

Durante la charla, un chillido interrumpe el silencio del hogar, se trata de un pequeño de algunos meses de nacido que pide a gritos pronta atención. Inmediatamente, Juan Guillermo se levanta y va en su ayuda para luego regresar con él en brazos. Se trata de Joaquín, el nieto de don Guillermo Ruiz, quien desde pequeño tiene un oído fino porque durante toda la conversación, y con ‘tete’ en boca, estuvo al tanto de lo que decían los adultos.

Después de esperar un buen rato, la casa se impregnó de la reconocida voz de Ruiz, pausada pero contundente. La misma que han escuchado millones de colombianos a través de la radio durante décadas.

¿En qué momento nace el amor por la estadística?

Con lo primero que yo arranqué fue con ir consiguiendo revistas deportivas, especialmente El Gráfico, porque mostraba las grandes figuras argentinas del fútbol y del mundo. Para mí fue un gran elemento de consulta porque era un documento muy completo. Luego empecé a guardar las tablas de estadísticas del periódico del País del Valle para sumar los resultados de cada partido.

Nací con el amor pegado a la estadística porque me gusta investigar y leer.

¿Cómo ordena todas las estadísticas que ha recolectado a través del tiempo?

Todo comenzó recolectando y tomando recortes del periódico para luego ir pegando en cuadernos que inclusive por ahí tengo para luego totalizar todos los datos, porque este es un deporte que es continuo, que no para nunca, porque siempre hay fechas, siempre hay fútbol.

Tengo casi todas las historias de los equipos de fútbol anotadas a mano, que luego transcribí a máquina de escribir para finalmente organizarlas en tomos. De de 20 años para acá comencé a utilizar el computador, al principio  fue un trabajo duro porque se debía pasar detalladamente toda la información de jugadores, fechas, torneos, pociones y fechas. Sin embargo, pudimos meter toda la investigación a un gran banco de datos que reposa en mi computador.

¿Qué significa tener a su hijo como coequipero de trabajo?

Sin duda que lo que tenemos hoy en día es gracias a él, quien desde muy pequeño ya era aficionado al fútbol desde que yo era Gerente Deportivo del Deportivo Cali, donde se convirtió en cábala para el equipo porque siempre que yo lo llevaba ganaba el del Valle.

Juan siempre me ha dedicado su tiempo libre y sus vacaciones para ayudarme a sacar estadísticas. Pienso que si alguien sabe de orden de estadísticas es él. Realizar un trabajo tan completo como este se necesita una mano de dos o más personas.

¿Cuál es el equipo en Colombia que genera más datos?

El tema estadístico y la historia van ligada a los equipos de Bogotá. Los primeros con más trayectoria son Santa Fe y Millonarios, ya luego aparecieron el Cali y el América.

En los últimos años, la historia de Atlético Nacional se ha enriquecido drásticamente por los títulos que ha conseguido, al igual que por sus diferentes participaciones en copas internacionales.

-En la entrevista,  el teléfono de Ruíz no dejó de sonar, las constantes llamadas interrumpían el andar y la inspiración del escritor al responder nuestras preguntas. Sin embargo, la buena actitud del historiador hizo que nos contará más de su vida y la pasión que ha convertido en su trabajo.

Guillermo Ruiz

Por esto las frases y los pensamientos más contundentes durante el diálogo fueron los siguientes:

“Yo tengo una Dimayor pequeña en mi casa porque ellos no se han puesto en la tarea de investigar a conciencia la historia del fútbol Colombiano”.

“Creo que lo más complicado en este tema fue recolectar los datos históricos de los partidos amistosos que se han jugado en Colombia porque anteriormente el periodista se evitaba tantos nombres raros, dejando al olvido a los equipos que nos visitaban al país”.

“La estadística y la historia no sirve solamente para llenar hojas. Si usted no sabe de cómo jugaban los jugadores es mejor no contar nada”.

“El periodista tiene que investigar primero antes que decir estupideces”.

“La Internet ayuda mucho. Sin embargo, hago un llamado a la investigación y no al invento”.

“En la educación, he propuesto profesionalizar la carrera de estadística”.

“Hacer libros en Colombia no es un buen negocio. No nos digamos mentiras”.

“El fútbol seguirá siendo mi vida hasta el último día”.

“Pido que el nuevo periodista lea para que se siga enriqueciendo la cultura futbolística en Colombia”.

En la misma línea, el conversatorio continuó, pero esta vez una inoportuna tos comenzó a irrumpir en la humanidad de don Guillermo, que sin dar marcha atrás pidió continuar con la investigación para entrar en el tema de sus publicaciones que ya superan los 30 libros.

¿Y después de recolectar tanta información qué viene?

(Risas) Pues hombre, de tanta información uno se pregunta ¿yo qué hago con todo esto? Un amigo que trabajaba en un periódico hace algunos muchos años me propuso publicar un libro de 3000 que en ese entonces se vendió con el periódico muy bien.

Después del anterior éxito me quedó sonando la idea de publicar datos, le hablo del año 1993 en un previo para un partido entre Colombia y Argentina. No me fue muy bien porque por ese entonces, y ahora, la gente no tiene el hábito de leer.

Los libros que yo escribo son más bien formatos grandes de lujo para coleccionistas, que aproximadamente tienen un valor de más de 100.000 pesos y por eso no todos tienen el dinero para comprarlos, por eso se hacen difíciles de vender. Aquí la gente está acostumbrada a comprar formatos más sencillos de con costos más bajos.

Guillermo Ruiz

-Para bajar palabra, como él dice, llegó a la entrevista el mecato. El generoso cuerpo del estadista no dio tregua para probar las delicias que ofrece el típico gourmet de panadería bogotana como lo es una buena mantecada acompaña por una gaseosa al clima.-

¿A qué se dedica actualmente?

Me dediqué netamente a escribir libros, especialmente el de la historia de la Selección Colombia y la historia de los clásicos entre Santa Fe y Millonarios, por eso preferí renunciar a Caracol Radio por una temporada.

Ya luego regresé a la emisora porque la persona que me reemplazó renunció al aire, y con tiempo a disposición no lo pensé mucho por eso estoy muy contento por volver al aire.

También dicto clase en la universidad Sergio Arboleda, exactamente una  materia electiva que se llama Historia del Fútbol, donde hablamos de los inicios del futbol en Latinoamérica, al igual que de mercadeo, fútbol internacional, derechos de jugadores, transferencias etc, conceptos nuevos que han aparecido en el fútbol, que se deben aprender y renovar.

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Finalmente, después del envolvente diálogo y de terminar la gaseosa con mantecada, don Guillermo nos permitió un recorrido por su gran tesoro, que son los cientos de escritos que engalanan su casa, los mismos que ha recolectado durante toda su vida.

Como los piratas que recelan su gran botín, el gran estadista no permite que se le tomen fotografías ni videos a sus armarios y archiveros de información detalladamente clasificada, que solo unos pocos han tenido la oportunidad  de apreciar y admirar.