Ana Salas, los esfuerzos de una cineasta independiente

Ana Salas, los esfuerzos de una cineasta independiente

29 de Octubre del 2018

Los días parecían cortos ante la cantidad de responsabilidades que tenía. Las horas de sueño eran escasas, pero en ellas debía encontrar la suficiente energía para empezar una nueva jornada de trabajo. ¿El objetivo? Ver su proyecto en las diferentes salas de cine del país.

Desde su juventud, Ana Salas se enamoró del cine. Su padre el reconocido pintor, Carlos Salas siempre le expresó su apoyo incondicional. Primero quiso ser bailarina, después astrofísica, pero a los 14 años se decidió por el séptimo arte gracias a que le brindaba la posibilidad de combinar diferentes formatos como imagen, baile y música.

“El arte me ha acompañado desde pequeña. Mi padre es artista, mi mamá es filosofa pero una de sus especialidades es la estética, desde muy pequeña estuve muy rodeada por las pinturas de mi padre, la danza, y me involucré rápidamente en ese mundo”, contó Ana a KienyKe.com. 

A pesar de que siempre tuvo claro de que en Colombia no era fácil hacer arte, siempre estuvo convencida de sus sueños y objetivos. Una vez culminó sus estudios en el colegio, inició su preparación en cine y televisión en la Universidad Nacional. Duró cuatro años estudiando y preparándose, pero por circunstancias de la vida tuvo que partir a Francia a estudiar filosofía, donde posteriormente realizó un máster en cine.

Fueron más de 15 años los que estuvo en territorio francés. Viajó, disfrutó, conoció, aprendió y se preparó. En Europa en materia de arte las cosas están mucho más avanzadas. El apoyo estatal es mayor, pero a su vez, el acceso a esos espacios es bastante restringido, como quien dice “hay poco por hacer”.

Fueron esas ganas de hacer algo uno de sus principales motivos para regresar a Colombia. La diferencia en cuanto a apoyos estatales es abismal, pero en su país siente que hay mucho por hacer y contar.

“En Colombia hay mucha voluntad. Hay gente muy pila que todos los días inventa cosas y trabaja buscando darse un lugar. Acá hay mucho por hacer”, afirma Ana Salas.

Un rodaje hecho a voluntad

De su infancia tiene los mejores recuerdos, ya sea jugando o en materia familiar. Sin embargo, hay uno en particular que no dejó de dar vueltas en su cabeza sin importar el paso de los años y es la imagen de su padre en el taller. Ese lugar preciado en el que Carlos pasaba horas y el cual cuidaba con recelo ya que el acceso era casi que restringido debido a que en él buscaba planear y crear sus obras.

Fue esa curiosidad la que varios años después la llevó a que desde París le enviara a su padre varios correos con el fin de lograr acceder con un equipo de video para filmar lo que ocurría en su taller. Tras intercambiar varios mails, Carlos se convenció del proyecto y decidió abrir las puertas de su lugar sagrado para mostrar las incidencias.

“La relación con mi padre como todas las relaciones tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Tenemos una relación muy buena, un diálogo muy fluido en cuanto a las cosas de la vida y el arte. Hay cosas de las que definitivamente no hablamos como la política, estamos en lugares opuestos y pensamos muy diferente”, confiesa Ana entre risas.

Durante la película los espectadores serán testigos de cómo es esa relación entre padre e hija que comparten el mismo amor por el arte cada uno desde su perspectiva. Años de conocimiento previo y de amor se condensan en este producto audiovisual.

La película que la misma Ana asegura que fue hecha a punta de voluntad y empuje será proyectada en algunas salas de cine del país en funciones específicas. En Cine Colombia Embajador o Avenida Chile, también en la Cinemateca Distrital y dos funciones en Tonalá en el caso de Bogotá. En el MAMM de Medellín ‘En el taller’ será proyectada el 8 de noviembre desde las 6:45 de la tarde. Asimismo, en La Tertulia de Cali tendrá dos funciones los días 21 y 24 de noviembre, al igual que en la sala de Cine Espiral en Manizales.