El Creole: Otra mirada a la isla de San Andrés

Foto: Piknini Foundation

El Creole: Otra mirada a la isla de San Andrés

17 de Septiembre del 2017

“Dat da dat”, “Dis an dat”, “Da wada”. Así hablan, así se comunican, así viven. El Creole es la esencia de la cultura raizal y es cómo demuestran que en San Andrés, Providencia y Santa Catalina hay más que playas y Cocoloco.

Esta comunidad étnica tiene muestras culturales amplias y muy significativas, que fueron desarrolladas a partir de sus raíces africanas, europeas y caribeñas. Es, además, lo que los diferencia del resto de la población colombiana. Entre esas formas culturales se encuentra su lengua nativa: Creole.

Pero, ¿quiénes son los Raizales?

Es el pueblo indígena asentado en el territorio ancestral del archipíelago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Poseen unas características culturales, que marcan su herencia como parte de la identidad social como pueblo.

El profesor de educación bilingüe, Oakley Forbes, también afirma que lo raizal no es simplemente un vínculo, una relación estructural y funcional con un pueblo. Es una forma de vida, una cosmovisión y una cosmogonía.

El Creole 

El Creole es una lengua oral, no posee un sistema de escritura alfabética, con base en el Akán africano. Se caracteriza por sus giros lingüísticos y expresivos que entremezclan ritmos y silencios, con ostentosos y rápidos tonos de volumen en el habla.

Infografía: Cortesía Piknnini foundation

Infografía: Cortesía Piknnini foundation

Con la Constitución Política de 1991, se sientan las bases para la construcción de unas relaciones interculturales basadas en el respeto y el reconocimiento de la diferencia, como todos los referentes identitarios de los grupos étnicos.

Es por eso que se configura la Ley 1381 de 2010 o también conocida como Ley de las Lenguas Nativas. Una herramienta para la salvaguardia y apropiación del patrimonio linguistico de la Nación y que reconoce los derechos de los hablantes y define los mecanismos para defender, proteger y fortalecer las lenguas nativas.

Pero a pesar de estos esfuerzos la lengua madre de los raizales se ha ido perdiendo poco a poco. Varios factores, como la llegada de foráneos a la isla luego de la declaración de puerto libre en 1953 y el papel de los medios masivos y las instituciones educativas que se desarrollan en español,  han ayudado a que esta forma cultural merme.

También contribuye la condición política territorial de la isla, que impone el español como idioma oficial.

Monique Schoch, lingüista especializada en plurilingüismo y directora de Piknini Foundation una organización que diseña y realiza proyectos para los niños y niñas Creole-hablantes de las islas, dijo a Kienyke.com que la situación del Creole, específicamente en San Andrés es muy precaria, ya que sus hablantes ya son minoria en su propio territorio, mientras que en Providencia los raizales se mantienen como mayoría.

“En San Andrés el español adquiere mas y más importancia y algunos padres no le enseñan el Creole a sus hijos”, afirmó Schoch.

Dionicio Forbes Telesford, miembro de la comunidad raizal, afirma que el Creole se ha perdido ya que las nuevas generaciones no lo integran en su diario vivir, porque se sienten apenados de expresarse en su lengua materna. “Prefieren hablar español para que las otras personas puedan entenderlos y así gradualmente se ha ido perdiendo nuestro Creole“, dijo Forbes, en diálogo con Kienyke.com.

“No debemos perder nuestro Creole porque es un estilo de vida. Es lo que nos distingue de los demás y nos identifica como miembros de nuestra comunidad étnica. Quitarnos nuestro idioma es como si nos quitaran de nuestro territorio”, manifestó Forbes.

Guardianes de la memoria 

La creación de organizaciones como Piknini Foundation y ORFA (Organización de la comunidad raizal fuera del archipiélago de San Andrés Providencia  y Santa Catalina) sirven para crear mecanismos de defensa y así salvaguardar las diferentes muestras culturales de este grupo étnico, es decir sirven como guardianes de la memoria de este grupo.

La creación de talleres en el idioma nativo, encuentros raizales, actividades para los jóvenes y niños, son los principales métodos utilizados por estas organizaciones.

Además la creación de una propuesta pedagógica que responda a la realidad  multilingüística de la isla, para lograr mayor visibilidad del patrimonio lingüístico y la consientización de algunos raizales con respecto a este.

Pero sin duda alguna el fundamental es la educación desde el hogar. Los padres deben inculcar el amor por las muestras culturales y por ende del Creole a las nuevas generaciones para que así se conserve a través de los años. Todos deben convertirse en guardianes de la memoria y cultura raizal.