Enigmático: el poder oculto de los gatos

Enigmático: el poder oculto de los gatos

18 de septiembre del 2017

Si hay un animal controvertido y esencialmente misterioso, independiente, sobrenatural e intuitivo, es el gato, por su astucia, inteligencia, sensibilidad y percepción aguda, que los convierte en unos protectores innatos a un nivel más sutil y etérico, capaz de defender al hombre de las energías negativas. Desde tiempos antiguos ha sido considerado un portal de comunicación entre los dioses y la humanidad, es un ser avanzado, sagrado y de mucho poder, venerado por varias culturas y temido por otras.

Para el pueblo egipcio, el gato era la encarnación de las diosas Isis asociada con la fertilidad y Bastet representación de los rayos solares y la armonía universal. De igual manera, los romanos consagraron este animal a Diana la diosa de la luna, como una imagen de bondad interna y guardián leal de las casas. Contrario a los celtas, que los veían como cuidadores del otro mundo o inframundo, destacando su estoicismo al resistir como ningún otro el dolor, de ahí su silencio y discreción. Similar a este pensamiento, los vikingos creían que el gato les había enseñado el arte de la elaboración de las carrozas para honrar a Freya diosa de la fecundidad y por lo tanto, eran una señal de bendición sobre los recién nacidos y buen augurio para las mujeres embarazadas.

Contrario a estas creencias, las personas durante la Edad Media estigmatizaron a los gatos, pues decían que eran una representación de lo maligno, oscuro y peligroso, por eso eran animales de compañía de magos, brujas y hechiceros. Así mismo, para el budismo son un símbolo de impureza, castigo e intimidación, pues poseen características similares a las de la serpiente.

El gato es un transmutador de energías, armonizador de espacios, vigilante de las sombras y portador de 7 vidas, un número sagrado que engloba la trinidad de trinidades, privilegio que le permite desenmascarar y observar el inconsciente del hombre, pues no se relaciona con las apariencias sino con la esencia. A través del tiempo, han surgido muchas supersticiones entorno a este representante de la divinidad, intriga y magia, que debe tener en cuenta por si alguna vez se llega a cruzar con uno o varios a lo largo de su vida:

1. Gato negro:

  • Cruzarse con un gato negro trae buena suerte si se ve de frente, de espaldas es de mal augurio.
  • En la antigua Inglaterra se consideraba un regalo de bodas apropiado para la felicidad de la novia.
  • Los franceses creían que sus gatos negros eran magos, por eso los alimentaban y respetaban para atraer la buena fortuna.
  • La suerte suele sonreírles a los que han tocado un gato negro antes de participar en juegos de azar.
  • Un gato negro en casa es símbolo de prosperidad.
  • En Irlanda toparse con un gato negro en luna llena vaticina la muerte y calamidades para quien lo encuentra.

2. Encontrarse a un gato: No importa el color, si se tropieza con uno de frente es buena suerte mientras que verlo de espalda, mala; y si el gato se adelanta por el camino, la suerte está de su lado.

3. El gato y el mar: La tradición popular dice que si el gato que va a bordo de una embarcación, salta o juega, es pronóstico de tormentas. Si se le ocurre ahogarlo o lanzarlo al agua, supondrá un peligro de naufragio y calamidades para la tripulación.

4. El gato y la adivinación: Si el animal se encuentra boca arriba o corre intempestivamente, se avecina una tormenta. Por el contrario, si está sentado de espaldas al fuego, predice frío y mal tiempo. Cuando sigilosamente lava sus orejas, es una aviso de que habrán visitas, si es la izquierda de un hombre y si es la derecha de una mujer.

5. Otras supersticiones:

  • Tocar tres veces el lomo de un gato negro con los tres dedos centrales de la mano derecha se considera de buena suerte.
  • Contar los gatos en el trayecto de un camino y si suman siete, se tendrá un día venturoso y afortunado.
  • Si antes de dormir se acaricia o abraza a un gato, éste ayudará a que tenga buenos sueños, alejando los malos pensamientos, pues los egipcios creían que los ojos de los gatos (que cambian de forma, de color y tienen pecas o manchas) guardaban el secreto del mundo de las hadas.
  • En Japón el gato es una representación del emblemático neko, una conocida estatua felina que asciende y desciende una de sus patas, actitud mágica conocida como maneku que significa “invitar a pasar o llamar”. Por otra parte, el cascabel que lleva en el cuello, tiene la función de ahuyentar a los malos espíritus y su propósito consiste en dar la bienvenida y atraer la buena suerte, de ahí que estas esculturas suelen colocarse a la entrada de los negocios.

Por: Armando Martí