Kim Il-sung: el artifice de Corea del Norte

Kim Il-sung: el artifice de Corea del Norte

8 de julio del 2017

Cuando se acabó la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedó dividido en dos bandos: el bloque comunista, en cabeza de la Unión Soviética, y el bloque capitalista, con los Estados Unidos al frente. Sin bien, ninguna de las dos potencias se enfrentó directamente, si intervinieron, cada una de acuerdo a sus intereses, en los conflictos de muchos países. Vietnam, por ejemplo. Y Corea.

Precisamente esa guerra, la de Corea (1951), fue la que generó el conflicto –que sigue hasta hoy–, y por el que se formaron las dos Coreas: la del norte, comunista, y la del sur, capitalista. Uno de los hombres detrás de esa división es Kim Il-sung, abuelo del líder actual, y gestor de la revolución en Corea del norte.

Kim Il-sung nació el 15 de abril de 1912 en Pionyang. En ese entonces, Corea estaba bajo ocupación japonesa, a la que la familia de Kim se oponía férreamente. Por eso debieron huir a China, donde el futuro dictador terminaría sus estudios de secundaria. Mientras cursaba uno de los últimos grados fue encarcelado por “actividades subversivas”. Desde ese momento empezó a militar en el Partido Comunista Chino.

Desde 1931 hasta 1935 lucho dentro de las guerrillas del norte de China, llegando, después, en 1941 a ser nombrado comandante.  En una ocasión estuvo a punto de ser detenido, por lo que debió huir a la Unión Soviética. Allí se entrenó con el Ejército Rojo.

Volvió a Corea al final de la Segunda Guerra Mundial, luego de la retirada de las tropas japonesas, derrotadas, de la Península. Después, para ayudar a la evacuación del ejército que había perdido, los rusos y los estados Unidos se dividieron la región en dos: a un lado, de paralelo 38, el norte, estarían los soviéticos y al otro, sur, los norteamericanos. Ese fue el inicio de lo que sería la Guerra de Corea.

Obsesionado con unificar las dos coreas bajo la bandera del comunismo, partido del que Kim Il-Sung había sido nombrado líder, invadió la parte sur y se enfrentó a los Estados Unidos. El conflicto duró hasta 1953, cuando se firmó una tregua, con la mediación de la ONU. A partir de entonces, y hasta ahora, el país ha seguido dividido.

Cuando la guerra terminó, con el apoyo de la URSS, Kim subió al poder como secretario general del partido comunista. Siguiendo la idea de Stalin, diseño planes quinquenales para fomentar el crecimiento de la economía.

Los más de 50 años de su gobierno se caracterizaron por un lento proceso de desarrollo económico, que siempre se vio afectado por el aislamiento en el que estaba Corea del Norte. En 1972 aprobaron una nueva constitución, basada en la ideología Juche, invención de Kim Il-sung. A partir de esa fecha y hasta 1994, él fue presidente de Corea del Norte.

Murió el 8 de julio de 1994. Dejó un país pobre y aislado. Sin embargo, desde entonces se le considera como el lídera supremo de la república, y en torno a él hay un excesivo culto a la personalidad, que se ha afianzado, sobretodo en mitos que han circulado desde el departamento de propaganda del partido. S legado lo continuó su Kim Jong-il, padre del líder actual.