CIDH dirige atención sobre líderes asesinados

27 de Octubre del 2018

La preocupación por los recientes crímenes contra líderes sociales y defensores de los derechos humanos en Colombia, ya tiene alcance en organismos internacionales. El secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) Paulo Abrão, anunció a través de su cuenta de Twitter que se coordinará una mesa de trabajo en el país para analizar la situación y buscar alternativas.

“Confirmamos la anuencia de Colombia para una visita de trabajo de la CIDH para observar la situación de asesinatos de defensoras/defensores de Derechos Humanos y líderes/lideresas sociales”. Según Abrão esta cita está acordada para los días 27 y 30 de noviembre y será coordinada por el relator José Eguiguren, informó.

Según datos de la Defensoría del Pueblo, entre el 1 de enero de este año y el 13 de octubre, la cifra de víctimas mortales se elevó a 182. De acuerdo al mapa de homicidios de esta organización, los departamentos en los que más se han registrado estos crímenes han sido:

Cauca con 84 casos, Antioquia con 49, Nariño con 20, Valle del Cauca con 18 y Chocó con 17, de acuerdo al mapa de homicidios de líderes sociales y defensores de derechos humanos de esta entidad. Entre tanto, desde el 1 de enero de 2016 y el 22 de agosto de 2018 fueron asesinadas 343 personas.

Otro organismo que ha expresado reiteradamente su preocupación por este flagelo ha sido las Naciones Unidas (ONU). En el cuarto informe de la Misión de Verificación dicen que a pesar de los esfuerzos del Gobierno no han cesado “en lo más mínimo” los atentados contra estos ciudadanos.

Según la ONU, esta dinámica de violencia afecta principalmente a los sectores rurales, de acuerdo a las alarmantes cifras sustentadas a través de las cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y la Defensoría del Pueblo.

Este informe también mostró que entre las múltiples causas de estos crímenes, se encuentra la participación de las víctimas en la defensa de la tierra, la implementación de partes del Acuerdo de Paz (sobretodo en los programas de sustitución de cultivos de coca y planes de desarrollo rural), la lucha por los recursos públicos y por la participación política.

Con información de Anadolu