La crisis de los partidos políticos en Colombia

La crisis de los partidos políticos en Colombia

17 de Septiembre del 2017

Se acercan las elecciones presidenciales. Poco a poco se van conociendo a los candidatos que buscarán llegar a la Casa de Nariño. Parece, sin embargo, que el 2018 será un año de elecciones atípicas; atípicas en el sentido que muchos de las aspirantes al cargo político más importante del país lo harán, no como es la costumbre, es decir, por el aval de un partido político, sino por vía de recolección de firmas. Ese panorama reveló una verdad indiscutible : los partidos políticos tradicionales están en crisis.

A la fecha, se han inscrito más de 29 comités en la Registraduría para hacer la recolección de las firmas. Ahora es normal lo que parecía imposible hace unos años, que candidatos fuertes, con el respaldo de una colectividad sólida, relevante, se inclinaran por una forma diferente para hacer legal –y legitima, además–, su pretensión de llegar al poder. German Vargas Lleras, Alejandro Ordoñez, Marta Lucía Ramírez, Gustavo Petro, Sergio Fajardo, quizás Humberto De La Calle, son sólo algunos de esos candidatos.

Llama la atención que el exprodurador Ordoñez y la exministra Ramírez, ambos muy fuertes en el partido Conservador, hayan decidido desprenderse un poco de su colectividad. El caso de De La calle también es significativo, en la medida que él es uno de los más respaldados precandidatos al interior del liberalismo. La cosa está complicada.

¿Qué está pasando?

Juan Carlos Rodríguez, director delo Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes, le dijo a El Heraldo que “los partidos están en crisis debido a las dinámicas de corrupción y clientelismo que se generan al interior de los mismos y, por ello, se produce que tengan una bajísima confianza de parte de la ciudadanía”.

Los recientes y muy ruidoso caso de corrupción que ha vivido Colombia, han llevado a que los ciudadanos pierdan la poca credibilidad que quedaba en los Partidos. Además, la polarización es otro factor importante: queda en el aire la sensación de que, pareciera que no son capaces de ponerse de acuerdo ni en los temas más elementales.

Al respecto escribió el analista Fernando Cepeda Ulloa: “lo que asombra es la indiferencia de los partidos políticos frente a los temas más candentes de la política nacional. Es un vacío aterrador. Parece que hay unanimidad frente a temas tan importantes y complicados como los cultivos de coca, las relaciones con Venezuela, el programa Ser Pilo Paga o el servicio de salud”.

Una encuesta realizada por Gallup hace unos meses, reveló que el 87% de los ciudadanos tiene una opinión desfavorable de los Partidos. En ese sentido, Marcela Prieto Botero, politóloga de la U. de Los Andes, manifestó que “En el pasado, las personas simplemente se acercaban a las urnas y votaban por el candidato que indicara la colectividad a la cual pertenecían, bien fuera por afinidad ideológica, por costumbre familiar o por tradición regional. Ciertamente esto ya no es así. La ciudadanía es cada vez más educada, consciente y autónoma, lo cual ha hecho que el voto de opinión sea más influyente”.

Así las cosas los candidatos que optaron por la opción de las firmas, ante la pérdida de caudal electoral que están teniendo los Partidos. En realidad, y en eso parecen converger muchos, es que quienes acuden a la recolección de firmas, y que antes estuvieron en una colectividad importante, quieren desligarse de los lastres que ha dejado la corrupción, la politiquería, los malos manejos, y que sin duda están muy relacionados con los Partidos Políticos. Por ejemplo el caso de Cambio Radical y Germán Vargas: esa colectividad es la que más investigaciones y juzgados tiene por corrupción en Colombia. Especialistas consideran que si el exvicepresidente quiere llegar a la Casa de Nariño, tenía que desamarrarse de todo eso.