¿Qué representa la salida de Leopoldo López para la crisis?

¿Qué representa la salida de Leopoldo López para la crisis?

8 de julio del 2017

Los venezolanos se despertaron con la que sería la noticia más importante de este sábado 8 de julio, no solo para su nación, sino para la región, que celebró con ahínco la medida de casa por cárcel otorgada a Leopoldo López, quien pasó tres años y cuatro meses en la cárcel militar de Ramo Verde y volvió a su hogar en medio de duros momentos de la crisis social, política y humanitaria.

El anuncio causó sorpresa hasta para la familia del líder opositor. De hecho ellos no sabían que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le permitiría continuar con la sentencia de 14 años en su residencia por “problemas de salud”.

Lo primero que hizo López fue abrazar a sus dos pequeños hijos, Manuela y Leopoldo Santiago. El momento plasmado en una fotografía se difundió masivamente a través de redes sociales.

Decenas de ciudadanos se agolparon frente a su vivienda para expresar su apoyo al dirigente. No es para menos, Leopoldo López se convirtió en la cabeza de la oposición del vecino país.

¿Pero tendrá algún efecto en la crisis?

Hay quienes consideran que se trata solo de una medida orientada para disminuir la intensidad de las manifestaciones, pero otros más esperan que realmente sea un primer paso para que exista diálogo y cese la violencia, que hasta el momento ha dejado 90 personas muertas.

“Saludamos liberación de Leopoldo López, es una oportunidad de reconciliación nacional y salida democrática a la grave crisis”, comentó Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Sin embargo, el panorama va más allá. Según el Foro Penal Venezolano, hay en la actualidad 431 presos políticos. Con su salida de Ramo Verde, Leopoldo López se sumó a la lista de 12 dirigentes que tienen casa por cárcel. Otros 419 están privados de la libertad en diferentes penales.

El pronunciamiento del presidente Nicolás Maduro es un punto que vale la pena tener en cuenta.

El mandatario le reclamó a López “un mensaje de rectificación y paz”.

“Ojalá esta medida (…) sea entendida y el señor LL, lance un mensaje de rectificación y de paz, porque el país quiere paz”, dijo en un acto público al puntualizar que se acoge a la decisión del TSJ sobre la condena del opositor.

Entre tanto, Leopoldo López llamó a los ciudadanos a seguir con la “resistencia” en la calle.

“Les reitero mi compromiso de luchar hasta conquistar la libertad, pueblo de Venezuela, este avance, este paso se concierta en mayor convicción, y en ese sentido reiteramos, a 100 días de la resistencia volvamos a la calle a luchar”, señaló en una carta leída por el dirigente de su partido Freddy Guevara frente a su casa.

El asalto a la Asamblea Nacional (AN) del pasado 5 de julio dejó graves perspectivas sobre el futuro de la crisis.

El internacionalista Miguel Benito, analista consultado por Kienyke.com dijo sobre este episodio que la crisis de Venezuela “es, en este punto, de degradación constante, donde los dos lados se sienten en un combate en el que se juega el futuro de la patria”.

Si bien es cierto que los altos niveles de delincuencia común, la percepción de varios sectores de estar en un escenario sin salidas políticas e institucionales y otros factores componen “una mezcla para desescalar las tensiones actuales”, indica Benito, habría una bomba a punto de estallar.

Este nuevo ingrediente, podría ser contundente, tanto para intensificar las situaciones de violencia, como para poner el diálogo sobre la mesa.

¿Quién es Leopoldo López?

El líder del partido Voluntad Popular proviene de una familia adinerada relacionada con negocios en el sector petrolero. Estudió economía en Estados Unidos y cuenta con una maestría en políticas públicas en la Universidad de Harvard.

A sus 27 años fue alcalde del municipio Chacao de Caracas y para muchos se convirtió en una “figura que causaba divisiones dentro de la oposición venezolana”.

Así lo describió el consejero político de la embajada de Estados Unidos en Caracas, Robin D. Meyer, en los documentos clasificados filtrados por WikiLeaks en 2009:

“Suele ser descrito como arrogante, vengativo y hambriento de poder, pero sus compañeros de partido aseguran que tiene una popularidad que ha perdurado en el tiempo, carisma y talento organizativo”.

Fue arrestado en febrero de 2014 por “incitación a la violencia” durante las protestas que por unos cuatro meses exigieron la renuncia del presidente Maduro y que dejaron 43 víctimas mortales.