La inseguridad, ¡desmesura y horror¡

La inseguridad, ¡desmesura y horror¡

25 de Enero del 2017

En tanto que el gobierno y el país “redondean” la paz con las Farc –con muchas incertidumbres y expectativas- lo que viene sucediendo con la inseguridad en las principales ciudades del país es absurdo, temerario, desmesurado.

En Medellín, el propio alcalde, Federico Gutiérrez, le notifica al país que hay un plan de bandas criminales para atentar contra su vida. Aunque las amenazas fuertes datan de por lo menos 15 días, la policía, la cuarta brigada  y otras autoridades apenas se están enterando.

Si la guerra contra la delincuencia común que impera en la capital antioqueña se atreve a amenazar directamente al alcalde de la ciudad, ¿qué confianza pueden tener todos los ciudadanos de bien ante semejante desafío?

En Barranquilla, la ola de asesinatos y robos es creciente y también llena de episodios osados, donde los hampones parecen burlarse de la policía. Las autoridades aseguran que no se trata de una organización criminal sino de “una fragmentación de la delincuencia”. Una cosa o la otra, el saldo es dramático: 43 asesinatos en los últimos 14 dias y centenares de atracos y hechos de violencia.

En Cali, la situación llegó a ser pavorosa: atracos a mano armada, a pié o desde motos, en semáforos y en paraderos. Robos con violencia en las calles y a plena luz del día. De acuerdo con informes periodísticos de la región, la percepción de inseguridad se mantiene. Y quizá no sólo “la percepción”, aunque las estadísticas policiales hablen de reducción.

La inseguridad también acecha a Cartagena y se apodera de Bucaramanga, Cúcuta, Neiva y otras ciudades del país, sin hablar de Bogotá, donde se han reducido los homicidios pero no cesan los atracos, el flagelo que atemoriza por igual a ricos y pobres, porque también en barrios humildes el hampa se impone a sus anchas.