Nunca regale esto en Día de Amor y Amistad

Nunca regale esto en Día de Amor y Amistad

16 de Septiembre del 2017

“Regalar es todo un arte”, dice el periodista de estilo y crítico de moda, Juan Carlos Giraldo. Tiene toda la razón. Las personas se vuelven un ocho a la hora de encontrar el regalo perfecto para dar en fechas como cumpleaños, Navidad y por supuesto el Día del Amor y la Amistad, y quizás, en su afán por ‘ser original’ y ‘quedar bien’, terminan fracasando irremediablemente. 

Por este motivo, Juan Carlos Giraldo dijo para Kienyke.com cuáles son “los peores regalos” para esta fecha. Empezando por regalar ropa interior, para el experto en moda esto es de pésimo gusto. Es entrar en un terreno personal del cual no se tiene mucha idea. ¿Cómo saber con exactitud si a la persona le gusta el bóxer o la tanga? ¿Cómo saber si prefiere el algodón, la lycra o el encaje? Además, de que se corre el riesgo de fracasar con la talla, el estilo y el color. 

La ropa interior es algo demasiado íntimo. Es una prenda que cada quien usa solo para sí mismo y para verse sexy o atractivo ante su pareja, por eso, es mejor dejar que cada uno compre sus prendas íntimas a su mero gusto. 

Juan Carlos Giraldo expresa: “Regalar es todo un arte. Con lo que podrías quedar de maravilla con alguien cercano, también podrías quedar muy mal con alguien con quien no tengas confianza”.  En este orden, obsequiar cosas como perfumes, objetos religiosos y licor, se convierte en una arma de doble filo. Nuevamente se corre con el riesgo de fracasar con el aroma, no dar con el santo correcto o simplemente no elegir la bebida adecuada. 

Los elementos de aseo como obsequio no se quedan atrás. Con esto qué se quiere dar a entender que ¿hueles mal?, ¿tu casa se ve demasiado sucia? o ¿tu ropa luce manchada? Nuevamente, al igual que con la ropa interior, aquí se pisa un terreno demasiado personal y es mejor dejar a gusto de cada persona la elección y su propia compra de estos objetos. 

Por último, pero no menos peor. No se debe regalar dinero. “Es de pésimo gusto regalar plata, excepto que sea a los hijos, padres o alguien demasiado cercano. Asimismo, como es de pésimo gusto pedir plata. Por eso encuentro ‘las lluvias de sobres’ una cosa de quinta”, finaliza Juan Carlos Giraldo.